¿Cómo funciona la transmisión CVT y qué fluido utiliza?

Hay distintos tipos de CVT, pero vamos a tratar la más básica. Las cajas de cambios manuales y automáticas estándar tienen un número fijo de marchas. En cambio, una CVT no tiene marchas. En su lugar, es un sistema con dos poleas -una conectada al motor y la otra a las ruedas- con una correa flexible que las conecta. La anchura de las poleas varía en función de la potencia necesaria.

De este modo, el motor funciona con una eficiencia óptima independientemente del régimen. También oirás decir que las CVT ofrecen una mayor eficiencia de combustible y una conducción más suave en comparación con otros tipos de transmisión.

Saber cómo funciona una CVT y sus beneficios puede ayudar a los consumidores a comprender por qué y aceptar cómo cambian la forma en que se siente y suena un vehículo cuando acelera.

Técnicamente, una CVT es una transmisión automática porque no se requiere que el conductor cambie entre las marchas hacia adelante ni opere un pedal de embrague manualmente. Pero hay diferencias fundamentales tanto en la forma como en la función entre los dos.

A diferencia de una transmisión automática tradicional (o manual, para el caso), una CVT no tiene un número fijo de marchas preestablecidas. En su lugar, utiliza un número ilimitado de relaciones de transmisión para adaptarse al estilo y las condiciones de conducción en un momento dado. Debido a que permite cambios continuos sin puntos de cambio difíciles, una transmisión CVT a menudo se denomina “velocidad única” o “sin cambios”.

El fluido de la CVT es diferente del ATF de las transmisiones automáticas

Las transmisiones automáticas convencionales utilizan ATF o fluido de transmisión automática. El ATF funciona de forma similar al aceite sintético de motor, ya que reduce o evita la fricción a la vez que refrigera toda la unidad de transmisión.

En cambio, el fluido para CVT es diferente. Como una CVT tiene poleas o rodillos accionados por cadena que dependen de la fricción para funcionar perfectamente, el fluido CVT tiene modificadores de fricción que proporcionan una fricción adecuada a la vez que protegen la unidad del exceso de calor.

Mezclar tipos de fluidos es una mala idea, ya que acabarás dañando tu CVT si terminas utilizando ATF. La misma regla se aplica si por casualidad viertes fluido CVT dentro de una transmisión automática estándar. Si quieres estar doblemente seguro del tipo de fluido CVT que debes utilizar en tu auto, consulta el manual del propietario.

Sustituye periódicamente el fluido de la CVT

He aquí otra razón para consultar el manual del propietario de tu vehículo equipado con CVT. No todos los autos son iguales, pero todos los vehículos requieren cambios periódicos del fluido de transmisión. Consulta el manual del propietario para ver el intervalo de mantenimiento requerido. Si el manual prescribe vaciar y reponer el fluido de la CVT cada 50.000 kilómetros o cada 100.000 kilómetros, síguelo. Los cambios periódicos de fluido no sólo alargarán la vida de tu CVT, sino que permitirán que la unidad funcione a la perfección en cada conducción.

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