Los neumáticos de un vehículo generalmente están compuestos por varios componentes, que incluyen:

- Carcasa: Es la estructura interna del neumático y proporciona la resistencia estructural.
- Banda de rodamiento: Es la parte del neumático que entra en contacto con la carretera. Está diseñada para proporcionar tracción y agarre en diferentes condiciones de conducción.
- Cinturones de acero: Se encuentran en la parte interna del neumático, justo debajo de la banda de rodamiento, y ayudan a mantener la forma del neumático y a mejorar la estabilidad.
- Capas de tejido: Estas capas, generalmente compuestas de poliéster, nylon o rayón, refuerzan la estructura del neumático y ayudan a mantener la presión de inflado.
- Talón: Es la parte del neumático que se ajusta al borde de la llanta y ayuda a mantener el neumático en su lugar.
- Tacos y surcos: Estas son las protuberancias y hendiduras en la banda de rodadura que ayudan a dispersar el agua y mejorar la tracción en condiciones húmedas.
- Pared lateral: Es la parte del neumático que conecta la banda de rodadura con el talón. Puede contener información importante, como el tamaño y la presión recomendada del neumático.

Estos son los componentes principales de un neumático, aunque pueden variar ligeramente dependiendo del tipo y el fabricante del neumático.