Como sabemos, el sistema de enfriamiento de nuestro automóvil está conformado por un conjunto de elementos tales como: bomba de agua, termostato, sensor de temperatura, motoventiladores, mangueras, radiador, depósito y el líquido refrigerante o anticongelante; este último juega un papel muy importante dentro del sistema.

Es por eso que la calidad del refrigerante o anticongelante es muy importante; ya que tiene el objetivo de que los elementos mecánicos del sistema, tengan una vida útil prolongada y no dañemos prematuramente al sistema de enfriamiento.
El colocar refrigerantes de mala calidad en el sistema puede acortar la vida útil de los siguientes componentes:
El termostato. El daño más común, es que éste se quede en una sola posición, los mecánicos lo llaman “que se quede pegado”. Esta falla impide que se genere el intercambio del refrigerante a alta temperatura que se encuentra en el motor, con el refrigerante frío que está en el radiador, generando un sobrecalentamiento en el sistema y en el motor.
Mangueras. Estas se deforman y llegan a romperse, por efecto de la elevada temperatura que puede provocarse por el uso de un refrigerante de mala calidad.
Bomba de agua. El daño más común que se presenta en este mecanismo, es que el retén o sello se deforma y empieza a fugar refrigerante por un pequeño orificio; este orificio nos ayuda a detectar a tiempo el daño de la bomba para que pueda ser reemplazada antes de que se amarre; este daño se presenta comúnmente por colocar un producto con baja capacidad para disipar el calor. Así mismo ocasiona daño severo a las propelas y al eje de la bomba.
Sarro en la bomba de agua. Esto se debe a refrigerantes de mala calidad que presentan elevado contenido de agua con sales, generando herrumbre sobre las superficies metálicas.
Tapón del radiador. Está diseñado para liberar la sobrepresión que se pueda generar en el sistema; sin embargo, el colocar un producto de mala calidad puede dañar al tapón, no permitiendo que libere la sobrepresión, causando daños en mangueras y en el resto del sistema.
Radiador. Está conformado de dos tapas ya sean laterales o superior e inferior y un panel interno que permite la transferencia de calor. Si nosotros colocamos un producto que no cuente con las especificaciones adecuadas, éste puede generar sarro obstruyendo los serpentines, reduciendo el flujo del refrigerante y causando un sobrecalentamiento; también puede acortar la vida útil de las tapas del radiador, resecándolas o agrietándolas.
Conductos de refrigeración. En general, el motor está elaborado de diferentes aleaciones de metales. Para mantener una temperatura óptima de operación, el motor cuenta con una serie de venas de refrigeración. Al colocar un producto de baja calidad, ponemos en riesgo tanto al monoblock como a los cilindros o camisa, ya que se puede producir herrumbre y corrosión debido a una elevada concentración de agua con sales.
Sensor de temperatura. La alta concentración de sales en los refrigerantes de mala calidad provoca la acumulación de sarro en el sensor de temperatura, ocasionando una operación errática del sistema de enfriamiento; generando un mayor consumo de combustible.
Son demasiados los componentes que pueden dañarse por colocar un anticongelante o refrigerante de mala calidad, llegando a generar daños catastróficos como el desbielamiento.
Por eso es recomendable utilizar un refrigerante de alta calidad, para alargar la vida útil de los componentes de tu automóvil.